El Consejo de ministros de pesca de la UE insiste en perpetuar la sobrepesca

{4A6B514D-6209-4675-A209-2B675C21AB2D}Por Lydia Chaparro (Fundació ent)

Bruselas, 17 de diciembre de 2015

Ayer en Bruselas los ministros de Pesca de la Unión Europea decidieron las posibilidades de pesca para 2016 de las principales especies comerciales del Atlántico Nordeste. Aunque se ha tenido muy poco tiempo para realizar un análisis profundo del compromiso alcanzado durante la madrugada del martes, parece que una buena parte de la información científica facilitada por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM) -principal órgano científico que se ocupa de las aguas del Atlántico nororiental- continúa siendo ignorada, puesto que se han fijado Totales Admisibles de Capturas (TACs) por encima de los niveles capaces de producir el rendimiento máximo sostenible (RMS).

Un año más, la Ministra Isabel García Tejerina ha vuelto a celebrar los resultados obtenidos por España durante estas negociaciones. Una celebración que debería ponerse en entredicho, puesto que España tiene un largo historial legislando a favor de la sobrepesca. El año pasado, de los 39 TACs de gran importancia para la flota española, 28 se establecieron por encima del consejo científico. Dicho de otro modo, en un 72% de los casos se legisló a favor de la sobrepesca. Un hecho que va en la línea opuesta a la Política Pesquera Común que los propios ministros de la UE aprobaron hace apenas dos años.

Si bien es cierto que la brecha entre los límites de pesca permitidos por los ministros y los niveles recomendados por los dictámenes científicos ha decrecido en la última década, para algunos stocks ésta brecha continua siendo importante, especialmente en los stocks del sur de Europa en los que España (y Portugal) tiene gran interés pesquero.

Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones -puesto que a la complejidad habitual de los cálculos sobre las posibilidades de pesca se debe añadir el hecho de que, por primera vez, se ha incluido un aumento de cuotas (tops ups) en algunos stocks con el fin de reflejar la introducción de la obligación de desembarque para algunas especies y flotas-, la evaluación preliminar realizada por ENT confirma que para 2016 numerosas cuotas se han establecido por encima de las recomendaciones científicas. Hecho que muestra una vez más la necesidad de que España avance sin demora hacia la consecución del rendimiento máximo sostenible lo antes posible.

Como punto positivo, cabe destacar que para los stocks de rape, gallo y merluza del sur (en aguas ibéricas), el MAGRAMA ha realizado para este año estudios socioeconómicos y a su vez ha presentado un calendario que, en el caso de cumplirse, permitiría alcanzar el rendimiento máximo sostenible de estas especies antes de 2020.

Como puntos negativos, además de legislar cuotas por encima de las recomendaciones científicas y el importante grado de sobrepesca existente aún en nuestras aguas, cabe destacar la falta de transparencia en el proceso de establecimiento de TACs. Un proceso que se lleva a cabo a puerta cerrada y en el que la ciudadanía desconoce la evolución y las posturas defendidas por su propio ministro durante las negociaciones del Consejo. Por último, es necesario recordar la necesidad de realizar una distribución justa y equitativa de las cuotas entre las diferentes flotas.

La propia Política Pesquera Común permite a los Estados Miembro distribuir sus cuotas en base a criterios sociales y ambientales. Un acceso preferente a aquellas modalidades pesqueras que practican una pesca selectiva o consumen poco combustible, ayudaría sin duda alguna a alcanzar unas pesquerías más sostenibles. Desgraciadamente, el Gobierno español no tiene todavía la intención de introducir estos parámetros, hecho que dificulta aún más la consecución de unas pesquerías social y ambientalmente sostenibles.

Primera valoración:

Para el merlán o plegonero en el Golfo de Vizcaya y Cantábrico, el CIEM proponía una reducción del 47% de su TAC, pero se ha acabado legislando unas capturas un 50% por encima de las recomendaciones científicas (2.540 toneladas). Para la cigala en el cantábrico y noreste peninsular, debido al mal estado del stock, el CIEM recomendaba que no hubiese pesca dirigida y en cambio se ha legislado 48 toneladas. El abadejo por su lado, tanto el stock del Cantábrico y Noreste peninsular, como el del Golfo de Cádiz y aguas de Portugal, aunque el consejo científico recomendaba una reducción del 34%, ambos stocks han sufrido un aumento considerable de su cuota (231 y 282 toneladas, respectivamente), superando en un 52% las recomendaciones del CIEM.

Para los stocks de rape, gallo y merluza del sur (en aguas ibéricas), que también se encuentran en peor situación biológica que las poblaciones en el norte, se han establecido cuotas muy por encima del CIEM. Con respecto al rape, para 2016 se proponía una reducción del 19%, sin embargo, el Consejo de ministros de la UE ha acabado estableciendo una cuota un 6% superior a la recomendación científica (2.569 toneladas). El gallo, que debería haber sufrido un recorte del 26%, ha visto su cuota aumentar un 35% por encima del consejo científico (1.363 toneladas). Con respecto a la merluza, una especie cuyo TAC en 2015 se estableció un 89% por encima de las recomendaciones científicas, ha vuelto a sufrir un recorte inferior al propuesto por el CIEM. Concretamente, se proponía una reducción del 62% para 2016 y el Consejo de ministros ha acabando legislando un aumento del 73% por encima del asesoramiento científico (10.370 toneladas).

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Publicado el diciembre 17, 2015 en Prensa y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en El Consejo de ministros de pesca de la UE insiste en perpetuar la sobrepesca.

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