¿ES SEGURO COMER PESCADO?

Por lo general, salvo en el caso del cadmio y del plomo, se constata un predominio de todos los contaminantes en el pescado y el marisco. Por lo tanto no cabe duda que el mar y sus habitantes reciben una gran presión por parte de las actividades humanas, que acaban a su vez por repercutir sobre nuestra propia alimentación y salud.

Pero es necesario remarcar, que a excepción del metilmercurio encontrado en peces como el atún, pez espada, cazón, lucio, panga o perca, donde sí existen dos grupos de riesgo (mujeres embarazadas y niños y niñas) que están próximos a los valores de referencia límites y cuya ingesta debe reducirse, la exposición dietética de los pescados y mariscos citados en la tabla anterior (incluyendo los que presentan mayores tasas de contaminantes), se hallan por debajo del nivel de seguridad establecido por los organismos competentes, por lo que la ingesta de pescado y marisco, no debe suponer motivo de preocupación para la salud de los consumidores.

Ahora bien, debido a la pésima situación de la mayoría de las poblaciones de peces (especialmente en el Mar Mediterráneo) y a la necesidad de una dieta variada y equilibrada con mayor presencia de legumbres, tubérculos, verduras y frutas (grupos con menor presencia de contaminantes y cuyo consumo tiene un menor impacto ambiental en comparación con la pesca o la ganadería), la reducción de la ingesta de pescado, marisco pero también carne y derivados, parece más que una opción recomendable.

Continuar leyendo Sección III – Etiquetado y claves de elección: Del mar a la mesa.

• • • •

En este blog solo aparecen algunas partes de la guía. Para adquirir el libro y acceder a todo su contenido visita la sección Te Quiero.

Ecologistas en Acción agradece la reproducción y divulgación del contenido de este libro siempre que se cite la fuente.